Inicio
¡Los mejores precios en la red y los medicamentos de mejor calidad!
Disfunción eréctil


Viagra


Viagra

Viagra (sildenafilo) es un inhibidor de la fosfodiesterasa utilizado para tratar la impotencia mediante la relajación de determinados músculos, lo que permite que llegue más sangre a los tejidos del pene. Al prevenir que la sangre se retire demasiado pronto del pene, proporciona una erección durante varias horas. Para lograr mejores resultados, ingiera el medicamento una hora antes de la práctica sexual, obteniendo hasta 5 horas de eficacia. Durante este periodo, intente practicar sexo y asegúrese de que la erección es lo suficientemente rígida para mantener relaciones sexuales, aunque Viagra es más efectiva tras un cierto tiempo después de su ingesta (por ejemplo, tras una hora después de su ingesta). La pastilla de Viagra debe suministrarse entera, sin masticarla ni machacarla, con un vaso de agua y con una separación mínima de 24 horas entre distintas tomas. Tomar Viagra junto con comida rica en grasas puede afectar a la absorción del medicamento y, por tanto, retrasar los efectos deseados. Ha de saber que el medicamente tiene leves y graves efectos secundarios. Los efectos leves, de corto plazo, suelen desaparecer por sí solos sin necesidad de tratarlos, entre los que cabe destacar: problemas de memoria, malestar de estómago, dolor de cabeza, ardor o rojez en rostro o pecho, congestión de nariz y dolor de espalda. Los efectos secundarios más serios no desaparecerán por sí mismos, sino que necesitará tratarlos adecuadamente y a su debido tiempo para evitar que empeoren y afecte a su salud y bienestar. Informe a su médico en caso de padecer alguno de los siguientes efectos secundarios: sensación de malestar general, nauseas, dolor de pecho, pérdida de pelo repentina, mareos, pérdida de visión repentina, pulso irregular, erección prolongada (priapismo), inflamación, disnea y excesiva sudoración. Tenga siempre en cuenta la dosis prescrita; consulte a su médico si considera que la dosis es insuficiente. Para determinar una dosis adecuada a su estado de salud, el médico puede basarse en enfermedades que padece o ha padecido. Informe a su médico en caso de presentar alguna de las siguientes anomalías: pulso irregular, dolor de pecho, úlcera de estómago, trastornos hemorrágicos, diabetes, colesterol alto, derrame cerebral, problemas circulares, presión sanguínea (baja o alta), enfermedad veno-oclusiva pulmonar, problemas de recuento sanguíneo, infarto, problemas vasculares, enfermedades hepáticas o renales.



© 2006-2009 Farmacia Online